Curso completo de mantenimiento y reparación de refrigeradores

Este curso es de gran utilidad para usted

FUNCIONAMIENTO, MANTENIMIENTO Y REPARACIÓN DE REFRIGERADORES.

Servicio a equipos de línea blanca.

El refrigerador es una máquina térmica.

Para poder funcionar se lleva a cabo un proceso cíclico en el cual el refrigerante cambia de temperatura, presión y fase de vapor a líquido y viceversa. El cambio de fase es el momento de mayor requerimiento y expulsión de energía térmica (calor latente), la cual debe tomar de los alimentos contenidos en el interior del equipo para ser llevados al exterior (así los alimentos se enfrían).

Los primeros refrigerantes utilizados por sus propiedades térmicas fueron los clorofluorocarbonos, CFC, pero como son contaminantes (destruyen la capa de ozono) fueron sustituidos posteriormente por otros compuestos.

El refrigerador enfría en su interior, pero calienta al exterior (en la parte posterior de la máquina), es decir, inyecta “calor” en el ambiente.

En la figura 1 se puede apreciar cómo se cumple el ciclo de refrigeración.

Por este sistema circulará un líquido refrigerante, y como se ha explicado anteriormente, su misión es absorber el calor del interior de la nevera y expulsarlo hacia el exterior.

Analicemos el circuito que recorre el fluido

Cuando el líquido refrigerante pasa por la serpentina exterior (1) y atraviesa la válvula de expansión (2), disminuye su presión, pasando de un estado de más alta presión y temperatura a uno de menor presión y temperatura. Debido a este proceso, el líquido refrigerante se evaporará, y conseguirá reducir la temperatura del interior del frigorífico al pasar por la serpentina interior (3). Es decir, el líquido refrigerante al entrar en el serpentín interior (el del frigorífico) se evaporará debido a la disminución de presión y al calor que recoge de los elementos del frigorífico.

Al salir del evaporador, el gas refrigerante (ya no es un líquido) se introduce en el compresor (4). Este dispositivo se encarga de aportar energía al gas, aumentando su presión (al contrario que la válvula de expansión) y su energía cinética, impulsándolo a fluir nuevamente. Debido a este aumento de presión, el gas refrigerante se convierte de nuevo en líquido, y al atravesar el serpentín exterior (1), cede su calor a la atmósfera a través de las paredes del tubo condensador.

Este ciclo se repite constantemente hasta que el termostato de la orden de parada al compresor, momento en que el frigorífico habrá alcanzado la temperatura deseada y el líquido dejará de fluir por el sistema.

Esquema del funcionamiento de la bomba de calor de un refrigerador.

Vea nuevamente la figura 1. En su camino hacia el interior del frigorífico, el líquido refrigerante atraviesa la válvula de expansión, y pierde presión, y posteriormente entra en el serpentín interior, es decir en el evaporador, en donde se evapora debido a esa expansión y al calor que recoge de los alimentos situados en el interior de la nevera.

A la salida del evaporador el gas refrigerante se encuentra con el compresor que, a su salida, le proporciona al gas más presión. Con este aumento de presión el gas vuelve otra vez al estado líquido y cede calor a la atmósfera, a través de la superficie de las paredes de los tubos del condensador.

El ciclo se repite continuamente hasta que el termostato dé la orden de parar el motor del compresor, debido a que ya se haya alcanzado la temperatura deseada en el interior del frigorífico. Dentro de una carcasa de chapa soldada se encuentran encerrados el motor eléctrico que mueve el compresor, el compresor de pistón y el gas refrigerante, figura 3.

De esta forma, el cigüeñal del compresor del gas refrigerante se encuentra en el extremo del eje del motor eléctrico y por ello no es necesario el uso de empaquetaduras para evitar la fuga del gas. El motor del compresor está suspendido en la carcasa mediante muelles, con lo que se reduce la propagación de ruidos y vibraciones.

Aqui se muestra una vista del interior del compresor hermético.

 

Aqui se pueden ver mas detalles

En Científicos aficionados podemos ver el interior de un compresor hermético de un frigorífico.

Los electrodomésticos, y entre ellos el frigorífico, vienen acompañados por una etiqueta de colores que indica su eficiencia energética (figura 7). Los valores de esta etiqueta van desde el verde intenso “A+“ hasta el rojo “G“. Siempre merece la pena comprar un modelo que, aunque sea más caro, ahorre energía. Por ejemplo, considerando una vida útil de 10 años, un frigorífico de clase “A“ consumirá 5.000 kilowatt/hora menos que uno modelo clase “G“ y ahorrará más de mil dólares en electricidad en ese período.

Aquellos frigoríficos a los que se etiqueta con la clase “A+“ consumen un 25% menos res- pecto a Clase “A“ y un 40% respecto a un producto convencional de Clase “B“.

A los fines de que el técnico comience a comprender cómo funciona “eléctricamente” un refrigerador, en la figura 11a se reproduce un circuito típico de refrigeración, sin embargo, los modelos actuales suelen incluir sistemas microcontroladores para regular el “frío” en las diferentes zonas del gabinete.

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5 comentarios

    • Que bueno q esta esta plataforma por q esto nos ayudaatener mejor conocimiento y saber mas sobre los nuebos aparatos q salen

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